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El Vía Crucis
que organiza
esta comunidad
cristiana del
sur del Gran
Buenos Aires ya
es un clásico de
los habitantes
de Adrogué,
quienes se
convierten, en
el transcurso
del recorrido,
en espontáneos
extras para una
dramatización
que cada año
cobra más
importancia.
La recreación
artística que se
inició en la
Plaza San Martín,
donde se
interpretaron
las escenas de
la traición y el
juicio a
Jesús, tomó
la calle
principal de
Adrogué hasta
llegar a la
Plaza Brown,
donde culminó
con la
crucificción. En
la recorrida,
una camioneta
precedía la
caravana, y
mediante
altoparlantes,
Eduardo
Lorenzo,
pastor de la
iglesia
organizadora,
daba palabras
alusivas a cada
paso, llevando a
la gente a la
reflexión sobre
el momento
vivido.
La Plaza
Brown,
mostró a una
multitud que
casi no dejó
claros en la
rotonda en cuyo
centro se
distinguían las
tres cruces,
escenario del
acto culminante
de la obra.
Allí, el mensaje
final del pastor
Lorenzo
cautivó a las
personas
reunidas,
quienes
escuchaban
atentamente a
cada palabra
pronunciada. En
el mismo, hacía
referencia a
vivir este acto
redentivo como
propio,
invitando a la
gente a meditar
en esta
demostración de
amor divino para
con la
humanidad.
Fotos: Roxana
Squillace
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